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Comunicaciones y divulgación

MUNCYT en flor

Ya han florecido los metrosideros de la Plaza del Museo Nacional 

El metrosidero -o pohutukawa, como lo bautizaron los indígenas maoríes-, es un árbol perenne de la familia de los mirtos (Myrtaceae) originario de Nueva Zelanda, donde abunda en los bosques costeros, ya que tolera muy bien la cercanía del mar. Es conocido por su capacidad para crecer en precipicios, surgiendo de la pared rocosa. Puede alcanzar los 20 metros de altura y es valorado como árbol ornamental por su extensa copa en forma de cúpula y sus brillantes flores carmesíes. A la infusión hecha con su corteza se le atribuyen propiedades medicinales.

Desde comienzos del siglo XXI al metrosidero se le considera uno de los emblemas de La Coruña. En la calle Miguel Servet está uno de los árboles más antiguos de esa ciudad, un ejemplar centenario de esta especie del que por su porte y dimensiones ha querido pensarse que podría tener más de cuatrocientos años, lo que implicaría que no fue el holandés Abel Tasman el primer europeo en llegar a Nueva Zelanda, sino marineros españoles o portugueses. La versión oficial indica que ese metrosidero llegó a la ciudad en el siglo XVIII en algún barco británico u holandés.

El nombre metrosideros deriva del griego meter, que significa madre, o interior, y sideron, que es hierro, con lo cual se trataría del “árbol de corazón de hierro”. Florece al acercarse el solsticio de verano, en junio en el hemisferio norte y en diciembre en el hemisferio sur, con lo que en Nueva Zelanda es también el árbol de navidad. 

Todo es número

Al otro lado de los grandes ventanales que conforman el gran prisma de cristal de la sede principal del MUNCYT se ocultan innumerables misterios, enigmas y acertijos. En esta nueva sección se irán desvelando.

En el principio era el Número… ¿O no era así?

Ahora, que todo es comienzo, presentamos el edificio Prisma de Cristal, sede principal del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología (MUNCYT) en La Coruña en clave aritmética.

De los babilonios, inventores del cero más antiguo que se conoce, a la binaria, infinita y alterna repetición de unos y ceros, -símbolo de nuestra sociedad tecnológica-  la realidad se articula en relaciones matemáticas, conviniendo con los pitagóricos que “todo es número”.

El equilibrio de nuestro nuevo edificio descansa sobre las siguientes proporciones.

Cifras, en suma, para contarnos.

 

 

Los números no siempre definen un todo.

En este caso, ciertamente, aún hay mucho más...

 

Welcome to MUNCYT

La plaza que da acceso a la sede del MUNCYT Coruña, más conocida como Plaza del Museo Nacional, es un espacio vanguardista rodeado de grandes “cráteres”. Se trata de un terreno ondulado cubierto por teselas de basalto, componiendo un mosaico que debe su tonalidad a las propiedades del mineral.

Entre estas ondulaciones se halla una gran galería que permite el acceso a los vehículos y, en el interior de la misma, se alza una barrera que esconde una llamada oculta en sus barras cruzadas horizontalmente…. pero ¿cómo es posible que encierre un mensaje?

Cuando esta puerta se abate y queda completamente abierta, su contenido, al igual que el del edificio, se desvela. Pero solo los más observadores podrán interpretarlo cuando visiten el Museo.

De arriba abajo es posible observar que las barras horizontales  más anchas componen líneas, y las más extrechas, puntos, signos propios de un lenguaje criptográfico, concretamente del código morse. Imaginando esta línea tumbada es posible leer el siguiente mensaje:

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